Futuros extraordinarios y desempeños extraordinarios

¿Cómo conseguir alcanzar objetivos más elevados con menos esfuerzo?

La respuesta es: con otra mentalidad y con otras sensaciones que nos permitan dibujar en nuestras mentes y sentir en nuestros cuerpos la certeza de la posibilidad de un futuro extraordinario. Porque un futuro extraordinario se consigue a partir del establecimiento de retos que conlleven el conseguimiento de objetivos extraordinarios.

 

Este inicio no es el principio de un cuento de héroes de aventuras.

No lo es porque los futuros extraordinarios son posibles en nuestro día a día, en nuestras empresas profesionales y en nuestras organizaciones. Y en nuestra sociedad en conjunto al fin y al cabo.

 

Los futuros extraordinarios reciben ese nombre porque todavía son sólo unos cuantos pocos los que han demostrado que es posible crear y vivir en futuros extraordinarios en los que uno tiene la sensación de alcanzar más con menos y donde se experimenta una gran sensación de bienestar y plenitud.

 

Tanto a nivel social como organizacional se ha incentivado la normalidad y la predecibilidad y se ha cultivado una mentalidad enfocada en el miedo a perder en lugar de cultivar una mentalidad de abundancia enfocada en todo lo que podemos ganar.

 

La mayoría de nosotros, como el pez que es el último de enterarse de lo que es el agua, somos víctimas de esta mentalidad que frena nuestro potencial de logro y felicidad.

Al no darnos cuenta de que el problema de nuestro bajo desempeño es sobretodo mental , nuestros esfuerzos no sirven de nada, minan nuestras energías y nos llevan a creer que no podemos cambiar nada ni hacer más de lo que hacemos.

Y así perdemos  la confianza en nuestra capacidad de crear futuros extraordinarios, individuales y colectivos.

 

A todo ello se añade la tendencia a darnos y recibir más feedback sobre las debilidades y los malos desempeños que a dárnoslo y recibirlo sobre nuestras fortalezas y conseguimientos.

 

El resultado de todo ello es que se crea un clima de emociones negativas que, además de entorpecer un funcionamiento cognitivo óptimo y excelente, incide negativamente sobre nuestra sensación de capacidad, sobre nuestra motivación y sobre nuestra capacidad creativa.

 

Los pasos básicos para conseguir futuros extraordinarios, tanto a nivel individual como colectivo son:

  • Establecer un clima de positivismo que fomente el perdón, la gratitud y la compasión para con nosotros mismos y para con los demás
  • Prestar atención a las fortalezas y al yo interno más fuerte
  • Trabajar para conseguir una mentalidad de abundancia que nos permita pensar distinto acerca de nosotros mismos y de nuestro futuro, superando las aparentes restricciones y convirtiendo los obstáculos en retos estimulantes
  • Desde esa mentalidad liberada de filtros y restricciones, capturar en una visión ese futuro extraordinario y hacerlo incluyendo características de nuestros dos hemisferios; metas, objetivos y planes de acción racionales para el hemisferio izquierdo, y metáforas, lenguaje colorido e imaginación para el derecho
  • Generar anclas sensoriales que nos permitan llevar con nosotros las buenas sensaciones de ese futuro extraordinario
  • Generar un nuevo lenguaje con el que hablarnos y hablar a otros de ese futuro extraordinario
  • Instituir una estrategia para celebrar cada pequeño avance hacia nuestro futuro extraordinario
  • Crear las condiciones para que se genere el ambiente y el espíritu de competición colaborativa como el que se genera en los equipos deportivos