La probabilidad condicional, sencilla como es de calcular, suele no ser tenida en cuenta por la mayoría de las personas. Cuando esto le ocurre a un juez, éste puede acabar condenado a una persona inocente que coincide, por casualidad, con la descripción dada del culpable.

 

Una distinción básica en lógica, que está en el fundamento de la probabilidad condicional, es la siguiente: “Si A, entonces B” y “si B, entonces A”.

 

El psicólogo Peter Watson ideó el siguiente experimento para determinar la comprensión general de la población acerca de las reglas lógicas acabadas de enunciar.

 

Dio a varios sujetos cuatro tarjetas con los símbolos A, D, 3 y 7 en una cara y les dijo que cada tarjeta tenía un número en una cara y una letra en la otra. A continuación les preguntó qué tarjetas habría que volver para establecer la siguiente regla: “Si una tarjeta tiene A en una cara, entonces tiene un 3 en la otra.”.

 

Casi todos los sujetos eligieron A y 3. La respuesta correcta es A y 7.